Apenas dos semanas después de asegurar en el E3 2012 que no tenían plan alguno de preparar un rediseño de su consola portátil, Nintendo anuncia 3DS XL, una versión agigantada que llegará a Europa el 28 de julío, casi un mes antes que al mercado norteamericano. Aunque desconocemos el precio para el viejo continente, sí sabemos que a Japón llegará por 18.900 yenes y a Estados Unidos por 199,99 dólares, con lo que es de esperar la tan recurrente conversión a 199,99 euros.

Las principales novedades de la consola son una pantalla un 90% más grande y una batería optimizada para hasta 6,5 horas de uso. Por algún motivo que escapa a nuestra compresión, la versión europea de 3DS XL vendrá sin adaptador de corriente. Es decir, si queremos cargar la consola (es decir, si queremos usarla más de 6 horas en toda nuestra vida) tendremos que comprar por separado el adaptador o utilizar el de 3DS o DS, en caso de que las tengamos. No se incluirá tampoco el tan esperado segundo stick y, debido al tamaño de la máquina, no parece posible que podamos utilizar el actual extensor recomendado para varios juegos. Por otro lado, tanto a USA como Europa llegará en rojo y azul, aunque habrá un modelo exclusivo para cada territorio: plateado para nosotros, negro para ellos.

Junto a este anuncio Nintendo quiso aprovechar para fijar la fecha de New Super Mario Bros. 2: el 17 de agosto, confirmando que tendrá contenido descargable de pago vía la eShop. Serán mundos de tres niveles con el nombre ‘Coin Rush’ en los que habrá que conseguir el máximo número de monedas con una sola vida. En la presentación también se apunto al lanzamiento de Fire Emblem para 3DS de cara al 2013, al menos en USA, y de Paper Mario para la primera mitad del próximo año.

Más sorprendente fue la confirmación del desarrollo de un nuevo Super Smash Bros., pero a cargo de Namco Bandai y no exclusivamente de Nintendo. El proyecto estaría en marcha tanto para 3DS como Wii U y contaría con parte del equipo de Soul Calibur entre sus desarrolladores.