La alargada sombra de Tetris, que a principios de los años 90 engendró nuevas mecánicas como las presentes en Columns o Puyo Puyo, propició que en 1994 un nuevo título de recreativas lo petara cosa fina en todo el mundo.

Puzzle Bobble, también conocido como Bust-A-Move, recuperaba a los dos simpáticos dragoncitos del mítico Bubble Bobble para confeccionar un juego de puzzles en el que teníamos que juntar como mínimo tres burbujas del mismo color para hacerlas explotar.

Y explotar es lo que hizo Taito, con un título que de los arcades dio el salto a prácticamente cualquier máquina jugable, desde PC a Super Nintendo, pasando por Neo Geo, Xbox o N-Gage.

Desde la llegada de los smartphones en general y del iPhone en particular, muchos de nuestros quehaceres diarios han dado un giro de 180º. Desde el viaje en tren de vuelta a casa hasta un sufrido estreñimiento en el cuarto de baño.

Actividades que antes eran soporíferas ahora pueden convertirse en un simple proceso más de nuestras anodinas vidas gracias a esos jueguecillos con los que pasar el rato durante 10 o 15 minutos: Doodle Jump, Cut the Rope, Fruit Ninja, Tiny Wings

Con todo ello, uno de los grandes triunfadores de las apps stores de las diversas plataformas de ocio móvil es precisamente Puzzle Bobble, con una más que ingente cantidad de clones que saturan dichas tiendas virtuales por todas partes: Bubble Shooter, Bubble Explode, Bubble Breaker, Shoot Bubble, Bubble Bust, Bubble Shootix, Dubble Bubble… las copias se cuentan por decenas.

Bubble Shooter Adventures es tan solo una de ellas.

Al igual que los otros millones de clones mencionados, Bubble Shooter Adventures carece de la mínima calidad como para ser disfrutado decentemente. Se nota en demasía que está desarrollado en dos tardes para intentar comerse un mínimo pedazo del mercado de los revientaburbujas y le pasa una factura que es difícilmente aceptable.

El apartado gráfico, risible, hace gala de un diseño digno de la conjunción de los más variados WordArts y ClipArts perpretrados por un infante cualquiera en clase de ofimática. Retales, mariquitas, diamantes, flores, engranajes… cualquier dibujo es válido con tal de llenar espacio en la pantalla.

Por desgracia, la jugabilidad del título también brilla por su ausencia, con un control poco eficaz que nos hará desesperar en varias ocasiones por la escasa precisión que ofrece. Y eso, en un juego en el que el objetivo es colocar una bolita en un lugar muy concreto, es francamente imperdonable.

Con tantos aspectos negativos, es complicado entender cómo se ha decidido apostar por un modelo de free-to-play ofreciendo tan solo un par de mundos en primera instancia y dejando el resto de niveles bloqueados para ser puestos a disposición del jugador por el módico precio de 2.99€ cada uno.

Habrá algún incauto que por desconocimiento e ignorancia sucumba al engaño que propone Bubble Shooter Adventures, pensando probablemente que está fardando a lo loco con un juego de estas características en su teléfono de última generación.

Desde aquí no podemos si no avisar que Bubble Shooter Adventures es un título tan malo como fallido.

Si bien es cierto que el Puzzle Bubble original tiene un precio en la AppStore, quizás excesivo, de 3.99€, no es menos falso que haya otras opciones gratuitas o más baratas con las que suplir perfectamente las carencias de un juego a todas luces mierdero.

Es cuestión de cada cual buscar, descargar y jugar a aquellos títulos que le convenzan a uno, pero siempre intentando buscar que el juego respete al jugador del mismo modo que el jugador decide consumir su tiempo en él.

Y dado que Bubble Shooter Adventures lo único que busca de nosotros es nuestro dinero a base de insultos en forma de dejadez supina, no es menester dedicarle muchas más líneas salvo para decir que no lo bajen a sus terminales.