Nos despedimos hoy del especial de videojuegos españoles con la recopilación de nuestros juegos españoles favoritos. Cada redactor ha escogido uno y os explica el motivo de la elección. Tenemos un poco de todo: La táctica en la Segunda Guerra Mundial de Commandos, Mad Mix 2 para los que recuerden la época dorada, Nyxquest: Kindred Spirits un plataformas sencillo y bonito, la acción trepidante en iOS con Infinity Field, disparos y humor a la japonesa en Zombie Panic in Wonderlands y acabamos con un peso pesado, Castlevania: Lords of Shadow.

¿Cuál es vuestro juego español favorito? ¿Os falta aquí algún juego importante? ¿La Abadía del Crimen? ¿Blade: The Edge of Darkness? ¿PC Fútbol?

David Osorio: Commandos

El juego de Pyro Studios ha sido y será todo un hito dentro de la producción española de videojuegos. La saga Commandos, para los que no lo sepan, es un juego de estrategia basada en la segunda guerra mundial donde tendremos que superar misiones especiales con un equipo muy específico. Vamos, apañárnoslas en pleno frente con lo que hayamos echado al petate. ‘Tras las líneas enemigas’ y su expansión, ‘Más allá del deber’, llevan al jugador a través de 28 misiones, a lo largo y ancho del mundo, que acabarán por hacer explotar algún cerebro que otro. Si alguno ha sentido esa sensación últimamente con Demon’s Souls, un juego que exige sangre fría y pericia, es que no ha jugado a Commandos, un título de estrategia en perspectiva isométrica que requerirá, sobre todo, planificación y mucha, mucha paciencia. Nunca fue tan complicado dar la vuelta a la guerra y superar a los inquebrantables nazis, siempre listos para dar la alarma a la voz de: ¡Alarm! ¡Alarm!

Juan García: Mad Mix 2

Cuando pienso en videojuegos españoles no puedo evitar pensar, evidentemente, en NyxQuest, Zombie Panic, Castlevania o Commandos. Pero vine al mundo en el año ochenta y dos y, como pueden imaginar, lo que me viene a la cabeza con mayor claridad son  los pack Dinamic Multimedia, las portadas de Azpiri, las de Luis Royo, las aventuras conversacionales, los juegos de Michel, Butragueño, Perico Delgado o Petrovic, el Mortadelo y Filemon 2, Abu Simbel, Sir Fred, La Abadía del Crimen, Dustin, Mot… Podría elegir cualquier de ellos; todos son mis juegos españoles favoritos, pero me voy a quedar con Mad Mix 2 de Topo Soft. Es -era- un juego inspirado en Pac-Mania que recogía toda la capacidad adictiva del original (tanto del primer Mad Mix como del original de Namco) e incluso lo mejoraba con unos gráficos muy majos para Spectrum, música resultona y un concurso para colorear la portada que me hizo gastar más de una caja Alpino.

Sergio Cejas: NyxQuest: Kindred Spirits

En su momento cuando probé Icarian: Kindred Spirits, el nombre con el que se conocía al principio al llamado más tarde y actualmente NyxQuest: Kindred Spirits, me cautivó desde el primer minuto. Me recomendaron comprarlo para WiiWare cuando salió a la venta y he de decir que de todas las compras que he hecho en el servicio de descarga digital de Wii es de la que más orgulloso me siento, hasta el punto que me enganchó todo el día hasta que me lo pasé.

Su ambientación, la calidad de los gráficos, el sistema de control adaptado perfectamente al Wii Remote. Todo en general estaba mimado con bastante detalle por los chicos de Over the Top Games, pero sobre todo, si la versión de WiiWare me encantó, la que llegó más adelante en Steam ya fue sobresaliente, ya que, a pesar de ser el mismo juego, el sistema de control resultó de nuevo bastante cómodo, pero la calidad de la imagen estaba mejor realizada y, si la versión de WiiWare es una compra más que recomendada, que decir entonces ya de esta última, aunque también ha pasado por dispositivos móviles, todo hay que decirlo.

Rafa J. Osuna: Infinity Field

En Gamikia siempre hemos apoyado a los desarrolladores españoles, tanto a los veteranos que siguen en la brecha como a los que intentan buscar su lugar en la industria de los videojuegos. Mis compañeros han hablado ya (o lo harán seguro) de títulos como Castlevania LOS, NyxQuest, la saga Commandos o el genial Zack Zero. Cierto es que mi amor por el retrogaming es de sobra conocido pero como lo cortés no quita lo valiente, en esta ocasión miro hacia el prometedor futuro de ForzeField Sudios para escoger un formidable dual-stick shooter para dispositivos iOS llamado Infinity Field.

Detrás de este entretenido juego está el brillante Manuel Martínez-Almeida, un joven desarrollador español que nos brinda un título en onda Geometry Wars donde los disparos y la habilidad cobran protagonismo para dejarnos grandes momentos de ocio en nuestro terminal de Apple. Con un control táctil que funciona a la perfección, impresionantes efectos visuales, una estupenda banda sonora y muchos y variados modos de juegos, Infinity Field es de esos juegos que sin darte cuenta pueden llegar a convertirse en indispensables de tu iPhone. Si aún no has disfrutado de este fenomenal título, ya estás tardando…

Daniel Paredero: Zombie Panic in Wonderland

En realidad no hablo de este juego porque me parezca, así en crudo, el mejor videojuego español de todos los tiempos. ¡Demonios, si aun no he conseguido ponerme en serio con La Abadía del Crimen! Pero mira, me apetece hablar de Zombie Panic in Wonderland, y muy especialmente de su versión Wii, porque me parece un juegazo. Un juegazo al que, encima, los propios españoles no hemos hecho ni pastelero caso. La otra opción era hablar, por los mismos motivos, del grandísimo Blade de Rebel Act Studios (los artistas ahora conocidos como Mercury Steam), pero salió cruz.

Zombie Panic in Wonderland recupera el genial concepto de los dos grandes clásicos de Tad Corporation: Cabal y Blood Bros. Se trata de un tipo de juego para el cual el peculiar interfaz de usuario de la Wii está especialmente bien dotado, ya que, ahora sí, podemos controlar la posición de nuestro personaje y la de la mira de nuestra arma de forma totalmente independiente, merced a la combinación Nunchuck más Wiimote. Y os aseguro que es una verdadera delicia, no ya por la chorradita nostálgica de sentirse como cuando te pulías tus monedas de cinco duros en las mencionadas recreativas, sino porque estamos hablando de un tipo de juego que, al requerir tanta atención por nuestra parte (tenemos que estar pendientes de a dónde apuntamos y de que no nos alcance el chaparrón de peladillas, lo cual casi nunca es fácil), resulta muy inmersivo y emocionante, además de resultar una forma de diversión tan primaria, sencilla y directa como eficaz. No sólo se trata de destrozar a tiros a tus enemigos, sino también de hacer fosfatina los bellísimos escenarios del juego, a ver si, con suerte, ese torreón cae encima de esa horda de enemigos y los aplasta, o ese daruma revienta y se lleva a tres o cuatro por delante.

Sí, como el protagonista de El Club de la Lucha, deseáis destruir algo hermoso, Zombie Panic in Wonderland os da la oportunidad perfecta de hacerlo. Este hermano pequeño del imprescindible Sin and Punishment: Successor of the Skies debería ser más que suficiente para satisfacer vuestras ansias de moe y violencia gratuita.

Ricardo Lázaro: Castlevania: Lords of Shadow

A la hora de pensar en un juego español, la decisión fácil es Castlevania: Lords of Shadow, sobre todo si pensamos en juegos actuales. Un gran lanzamiento creado por un estudio muy grande y recuperando una de las franquicias más importantes de Konami, ¡casi ná! Porque hacer un Castlevania 3D no era algo sencillo, había que triunfar donde otros antes habían fracasado. El resultado fue muy positivo, una aventura donde había enfrentamientos como un hack and slash pero también plataformas, exploración y algún que otro puzle. Un juego divertido, con muchas posibilidades y con mucha rejugabilidad. Por no hablar de dos aspectos que me gustaron especialmente, el diseño artístico y la música.

¿Y qué me decís del final¿ ¡Ay! No estuvo nada mal pese a que sobró cierto diálogo “kojimesco”, vamos pretencioso e insustancial. Y las cámaras a veces no estaban donde debieran pero me gustó, me gustó mucho. Y eso es mucho decir cuando me suelo aburrir con los hack and slash. El sistema de dos esferas que se iban rellenando fue un acierto, al premiar al jugador que jugaba impecable, encadenando golpes sin recibirlos. Os dejo, que me están entrando ganas de volver a jugarlo.