Con la celebración de un especial sobre España y su historia dentro del software el Team Gamikia ha querido recoger la opinión de un grupo de bloggers y expertos del sector. Nuestro particular Consejo de Sabios ha respondido tres sencillas preguntas. Sus respuestas nos harán tener una idea global más completa y nos ayudará a comprender mejor qué pasó y qué hicimos mal. Porque una vez más es de recibo conocer el pasado para entender el presente.

Las preguntas, sencillas en apariencia pero complejas en el fondo,  son las siguientes:

a) ¿Qué recuerdos guarda de aquella Edad de Oro? ¿Considera que fue una época de esplendor, o por el contrario cree que la hemos sobrevalorado?

b) ¿Qué cree que falló para no poder adaptarnos a los nuevos tiempos?

c) Háblenos de un título español que recuerde con especial cariño.

Rápido y directo, amigos. Pues bien, he aquí lo que nuestros geniales invitados han tenido a bien compartir con nosotros

Juan Carlos Pastor Segura “DenyMetanol” (Maestro Retro)

a) Por aquellos tiempos comenzaban a fusionarse conceptos como cine y videojuegos. Musicalmente iban dejando de sonar los pitidos para escuchar verdaderas composiciones que tararearemos y recordaremos para siempre. Hoy en día te siguen sorprendiendo ciertas rutinas que exprimían a tope aquellas máquinas. Hace poco veía un video renderizado a 16 colores ejecutado desde un Commodore 64 con una aceleradora.

La Época Dorada era juntarse con los amigos y jugar en los salones recreativos y con suerte, si tu tío tenía la Micro Manía usar sus pokes y cargadores. Si te portabas bien por el cumple, comunión, navidad, tu pequeña colección se iba haciendo menos pequeña. Comentaban en las revistas algo sobre el Amiga y yo quería una pero los picotazos de cien mil pesetas (600€) de entonces solían doler…

Los picotazos de cien mil pesetas de entonces solían doler…

Todo se hacía por ilusión y ahora todo funciona basándose en un modelo a seguir. También es cierto que supuso un despegue más rápido en núcleos urbanos grandes y capitales. Hoy en día una videoconsola te la venden en una tienda de electrodomésticos, antaño eran comercios dedicados o grandes superficies, es decir, todo mucho menos masificado. Poco a poco y gracias en parte a las revistas fueron dándole la importancia al asunto.

b) No sé si recordarán las bajadas de precios por el hecho de FRENAR la piratería. Pasado un tiempo ese abaratamiento propulsó las ventas a niveles muy buenos, pero en lugar de acabar con todas las deudas que se tenían que liquidar con esas ventas  se generó insuficientes beneficios para una creciente demanda. En las videoconsolas apenas cuatro cosas se hicieron: Zeus Soft con nuestro querido Riksy Woods o Bit Managers con la Game Boy. Vagos recuerdos que permanecen en las revistas de la época. Hacerse un hueco en el nuevo mercado requería de inversiones y ni tan siquiera el Estado puso medios para desarrollar esta bonita industria. Hoy en día y partiendo de cero con lo que tenemos aquí solamente nos comíamos a Namco y Capcom juntas.

Una mejor previsión y la aceptación y desarrollo en videoconsolas hubiese sido clave, así como un crecimiento de más empresas como Gaelco, conversiones de recreativas exclusivas… Se podría haber hecho mucho, pero sin capital todo ese castillo de aire se desvanece. Y la peseta era todavía peseta, no Euro. Había demasiadas fronteras. Y en Andorra, no vean si cundía hacer el viaje para cargar barato….. jujujurrrr

La aceptación y desarrollo en videoconsolas hubiese sido clave

c) Mi periplo por los 8 bits es algo breve (Commodore 64 y poco más) con pocos juegos en comparación. Muchos sin licencia, ejem,  y algunos condensados en diskettes de 5″ 1/4. Pude disfrutar de la conversacional y jocosa La Guerra de las Vajillas, de Freddie Hardest y el maravilloso Phantis. Me gustó mucho la alternación entre shooter y clon de Rygar, curioso que en Gran Bretaña fuese la secuela del mítico Game Over (que si jugué en casa de los colegas).

También de Army Moves, que no es español 100% pues tuvo parte del staff anglosajón según la versión, guardo buenos recuerdos de él. Me lo pude terminar pero no vean: acababas en el psicólogo. El que no pude terminar es la maravillosa La Abadía del Crimen. Eso sí, algo que me fascinaba eran todos los anuncios y portadas de aquellas fechas con jugosas carnes mostradas sin tapujos mientras que en Inglaterra se ponía la Tatcher colorada por verle el canalillo a las mozas. Menos mal que nosotros somos más benevolentes con ciertas cosas. Solo hay que ir zumbando al olor de la miel y a nuestro juego picante: La Colmena.

Ramón NafriaNaeval”(Videoshock.es)

a) Pues os va a sorprender, pero yo no tenía más máquina entonces que un ZX81 y encima funcionaba poco. Así que realmente viví esa época mas de oídas que en persona. Poco después (ya en los 90) ya me puse al día, primero gracias a un Spectrum 48kb que me dio mi tío, y luego tirando de emuladores, y la verdad es que creo que lo de Edad Dorada le queda muy grande. Eso es algo que deberían decir fuera de España, y no lo dicen.

Lo de Edad Dorada es algo que deberían decir fuera de España… y no lo dicen

b) Muchas cosas fueron las que fallaron: organización empresarial, vista, ser capaces de pasar de local a global, idiomas, conocimiento legal, y como siempre… dinero. Los desarrolladores españoles estaban muy cómodos en sus Spectrum, con todo vale, y la época de las consolas , con sus necesidades de adaptación, pedir permiso a los fabricantes , etc… se les echó encima como antes se les había echado los Amiga y no se supo reaccionar. Luego, cuando el PC empezó a funcionar como máquina de juegos empezó la resurrección porque también es una plataforma abierta. La pena es que en el camino se desaprovecharon propiedades intelectuales, muchos desarrolladores nunca volvieron, nunca se dio importancia al ir a ferias, prensa, …

c) De esa época me quedo con dos títulos. A nivel personal con After the  War, un juegazo como la copa de un pino que me impresionó jugándolo en casa de un amigo. A nivel de lo que supuso La Abadíadel Crimen, un título que sí es reconocido fuera. Y no nos dejemos La Pulga, por ser el primero.

José Andres Fernández Gonzalez OldSchoolGen

(Old School Generation)

a) Por aquel entonces no me compraba muchas revistas, pero las que caían en mis manos las disfrutaba enormemente: MicroHobby y MicroMania eran imprescindibles. El epíteto de Época Dorada está más que justificado. Y es que las producciones nacionales poco o nada tenían que envidiar al resto de desarrollos en el extranjero.

b) Fueron unos años muy especiales, tanto en lo que se refiere a la calidad de los juegos como al número de lanzamientos. Mis recuerdos se remontan casi exclusivamente al Spectrum pues por aquella no tenía acceso al resto de ordenadores de 8 bits. Aunque con el paso de los años felizmente pude disfrutar también de ellos. En mi caso, compartieron protagonismo con Master System, NES y Mega Drive. Las consolas fueron ese continente que nos quedó por colonizar. El MSX fue uno de los últimos a los que pude jugar.

Las producciones nacionales poco o nada tenían que envidiar al resto de desarrollos en el extranjero

c) Recuerdo con especial cariño algunos títulos como La Abadia del Crimen, Spirits, Sir Fred, Saimazoon, e incluso aquella aventura conversacional de Don Quijote. Un género perdido que nos ha brindado incontables alegrías a los jugadores de la vieja escuela.

José Antonio Moreno Cerezuela “Evil Ryu” (Videoxoc)

a) Recuerdo las Micromanía de tamaño de periódico, sobretodo la del Rambo III creo que era la primera. La verdad que en España el tema ordenadores estaba a tope. Me acuerdo de los packs de Erbe, de los juegos de Dynamic, Opera Soft y Topo, tres compañías que sacaban juegos de grandísima calidad. Creo que fue una epoca dorada del sector en España pero que no llego ha adaptarse bien a los 16 bits.

b) Seguramente faltó la inversión del gobierno en compañías de videojuegos, ya que estas no tenían la capacidad económica necesaria para adaptarse a las nuevas tecnologías. Mientras países como Gran Bretaña o Francia nos pasaron la mano por la cara. Piensa que por ejemplo gente de Gremlin ahora mismo está en Sumo Digital. En Canada el gobierno ayuda muchísimo a las compañías como por ejemplo los inútiles de Silicon Knights. Te lo cuento de primera mano porque tengo un amigo íntimo que está en la compañía Enjoy Up y tienen ayuda cero.

Países como Gran Bretaña o Francia nos pasaron la mano por la cara

c) ¿Juegos? Uffffff… Goody, Mutant Zone, Sol Negro, Army Moves, Game Over, etc….

Carles  García “Clark” (Vicioplanet)

a) Afortunadamente yo viví esa época gracias al MSX Hitbit que me compraron mis padres a mediados de los 80. Además la disfruté en demasía. Para mí no es ninguna exageración cuando nos referimos a ese momento como La Edad Dorada porque realmente fue así. Únicamente con Pyro Studios y la saga Commandos o el año pasado con Mercury Steam hemos podido volver a sacar pecho en cuanto a desarrollo nacional en el sector de los videojuegos. Dinamic y Topo Soft fueron las más destacadas pero no podemos olvidarnos de Opera Soft. Estas tres compañías hicieron mucho bien en los primeros pinitos de esta industria.

b) La suerte no les acompañó mucho tiempo. Más que hablar de mala suerte podríamos hablar de piratería. Ya en aquella época se empezaba a piratear juegos y era tan fácil como copiar la cinta del juego con la doble platina, sufriendo en sus propias carnes la crisis que hubo en los ordenadores de 8 bits. La llegada de Nintendo y SEGA tampoco ayudó mucho pues el mercado ya empezaba a tender hacia esa línea y encima las desarrolladoras españolas no supieron adaptarse a los 16 bits aunque Dinamic intentó perdurar en el mercado de ordenadores domésticos con Dinamic Multimedia, dejándonos para siempre los maravillosos PC Fútbol. El único que ha sabido adaptarse ha sido Gonzo Suárez, programador de Opera Soft que posteriormente recaló en Pyro Studios creando el exitazo mencionado anteriormente (Commandos: Behind enemy lines).  Pyro nos hizo pensar durante un tiempo en el resurgir de la industria del videojuego en nuestro país.

La llegada de Nintendo y SEGA tampoco ayudó mucho pues el mercado ya empezaba a tender hacia esa línea

c) Son muchos los recuerdos que guardo de esa época. Sobretodo de esas brutales portadas dibujadas por el más GRANDE de todos los tiempos: Don Alfonso Mejía Azpiri.

En mi memoria perdurará siempre ese maravilloso pack que se llamaba “Lo Mejor de Dinamic”. Incluía Army moves (un juego que Konami tomó de inspiración para realizar su querido Rush’n Attack/Green Beret, jojojo), Game Over, Freddy Hardest (juegazo), Phantis (continuación espiritual de Game Over), Turbo Girl y Fernando Martin Basket, todo en uno. Aunque de Dinamic guardo muy buenos recuerdos gracias a Abu Simbel Profanation, After the War o West Bank. De Opera Soft recuerdo con gran nostalgia el gran Goody, La Abadía del Crimen, Livingstone Supongo, Mutan Zone o Sol Negro y de Topo Soft es imposible olvidarse de Tuareg, Desperado, Perico Delgado, Mad Mix, Coliseum o de uno de los mejores videojuegos de fútbol por aquel entonces y con licencia: Emilio Butragueño (Oh my God). Como anécdota, Dinamic mantiene el logro de ser la única compañía que programó un videojuego de toros: Olé Toro. Era una mierda, pero tenía su gracia.

Borja Zamorano Jiménez “Doki Panik” (Machacándonos el joystick)

a) Hablar y recordar esta que fue la Época dorada del Soft Español es hacer un ejercicio de nostalgia pura, ya que esta unida a la que fue mi infancia y primer contacto con el mundo de los videojuegos. Razón por la cual a día de hoy soy como soy, es decir un enfermo del mundillo.

El primer recuerdo que se me viene a la cabeza es en aquel verano de 1987 cuando abrí la caja de mi flamante Spectrum y una suscripción a una publicación que traía cada mes demos y juegos completos. Eran mi único sustento ya que vivía en un pueblo alejado de la ciudad y el adquirir juegos era complicado.

Pero recuerdo con especial cariño el ansia porque cargara cada juego, el quedarme pegado a la pantalla con esa musiquita estridente pero que de alguna forma me hipnotizaba mientras se dibujaba la portada de presentación de cada juego.

Viene bien el calificativo de La Edad de Oro del Soft ya que miles de jóvenes utilizaban sus ordenadores e ilusión para genera sus propios programas. La mayoría no vería la luz para el gran publico, pero otros fueron más afortunados. Tal es el caso de la gente de Topo y su MapGame: producido de manera casera por dos jóvenes y vendido en el Rastro de Madrid, la gente de ERBE los captó y les dio las “herramientas” necesarias para que fueran lo que llegaron a ser. Éste es solo un ejemplo de cómo se programaba con ilusión y el resultado fueron juegos inolvidables en competencia directa con las desarrolladoras extranjeras, las cuales se rindieron a nuestros pies en más de una ocasión

se programaba con ilusión juegos inolvidables  que hacían que las desarrolladoras extranjeras  se rindieran a nuestros pies en más de una ocasión

b) Mas que fallar algo creo que el problema fue la incapacidad de hacer frente a un mercado cada vez más dominado por compañías extranjeras que contaban con más medios y dinero. Pero aun así se lucho mucho por no perder nuestra posición y he aquí el ejemplo de Topo. Esta desarrolladora  puso toda la carne en el asador con su Viaje al centro de la tierra y Gremlis 2 con el apoyo de la mismísima Elite.

c) Muy difícil quedarme con un solo título… En mi mente siempre están presentes juegos como Abu Simbel. Pero si he de hablar con el corazón he de decir que Goody tiene un hueco muy muy especial en mi corazoncito gamer pero sin olvidar Comando Quatro y Sol Negro… a lo tonto te he soltado cinco, pero es muy difícil.

Carlos González Tardón (Asesoría sobre videojuegos)

a) La verdad es que nunca supe bien lo que era español y lo que era extranjero… Yo sólo quería jugar y me lo pasaba muy bien sin mirar el made in… Ahora tampoco lo suelo hacer mucho. En retrospectiva, fue un momento de una gran creatividad en España y tuvimos suerte de ser reconocidos como buenos desarrolladores.

tuvimos suerte de ser reconocidos como buenos desarrolladores

b) Yo lo que creo es que falto la integración de gente que pudiera gestionar grupos y presupuestos cada vez mayores…  La preparación de las personas que estaban en puestos de poder era muy buena en desarrollo de videojuegos pero tal vez flojeaban un poco en administración de empresas.

c) ¿Títulos? Army Moves, PC Futbol, Emilio Butragueño

Jordi Dorce “Zer0Sith” (Pulpofrito)

a) Realmente a mi parecer fue la época en que más despuntó el software español. Hubo una gran cantidad de títulos punteros y la distribución en nuestro país fue muy acertada. Quizás la poca continuidad que tuvieron dichos estudios en generaciones posteriores ha sido la causante de que no haya existido otra Época Dorada. Es cierto que han despuntado algunos títulos realizados en nuestro país, pero por desgracia han sido casos aislados.

Con las consolas de 8bits empezó a complicarse la realización y publicación de nuevos juegos, desapariciendo gran parte de los desarrolladores españoles

b) Creo que el principal motivo de nuestro declive es que en aquella época los juegos se realizaban por equipos de pocos miembros. Era muy sencillo acceder a las herramientas de programación ya que no se necesitaban los posteriores famosos Kits de desarrollo y cualquiera con un poco de práctica podía hacer sus pinitos desde su casa. Todo esto desapareció cuando irrumpieron y empezaron a popularizarse las consolas de 8bits. Tras esto, empezó a complicarse la realización y publicación de nuevos juegos y con ello la desaparición de gran parte de los desarrolladores españoles.

c) Recordando muchos son los títulos que me vienen a la mente. Quizás los más jugados/recordados por mí son las aventuras conversacionales como por ejemplo La Aventura Original o Jabato por citar algún juego.

José Manuel Fernández “Spidey” (Metodologic)

a) Viví esta Época Dorada con muchísima ilusión y puedo dar fe de que se vio plenamente colmada. La práctica mayoría de los videojuegos españoles lanzados en esa época eran recibidos por propios y extraños con los brazos abiertos; y desde luego el asunto no era baladí, siendo uno de esos extraños casos en los que usuarios y crítica especializada compartían gustos y entusiasmo al unísono.

Y es que cualquier pequeño videojuego, por nimio que fuera a nivel general, se acogía con algarabía y regocijo. Claro está que existían muchas cosas malas: no eran pocas las empresas que se trataron de subir al carro de la Edad Dorada con títulos mediocres, a la usanza de, por ejemplo, Iber Soft.  Pero la norma era la de atiborrar los sistemas de entonces con productos cien por cien castizos y de calidad supina. Es por ello que ese nombre para mí está más que justificado.

No eran pocas las empresas que se trataron de subir al carro de la Edad Dorada con títulos mediocres

b) Creo que nuestro fallo fue principalmente el hecho de que las compañías no estaban cien por cien profesionalizadas, a pesar de las apariencias. Casi parecía como si no se tomaran el asunto del videojuego en serio, y si a eso le juntas la típica desidia española de los ochenta… apaga y vámonos. De ahí que nadie fuese capaz de prever que todo cambiaría en cuestiones de desarrollo de cara a los dieciséis bits, o que no se plantearan fórmulas alternativas para compensar las posibles pérdidas económicas que pudiera suscitar la por todos conocida bajada a las 875 pesetas (jugada positiva para Erbe o Dinamic, y realmente acuciante para el resto de pequeñas productoras).

La jugada antipiratería de bajar los juegos a 875 pesetas fue positiva para Erbe o Dinamic y realmente acuciante para el resto de pequeñas productoras

c) ¿Señalar un título? No miento si digo que todos. Tengo un cariño especial por la fabulosa La Abadía del Crimen (para mí el videojuego perfecto), los lanzamientos del 86-87 de Dinamic o la ficción interactiva de AD. Pero como recordarlos, tengo en mi memoria hasta grandes desapercibidos como Mambo, The Brick o Lady Safari… Cosas del amor que siento por esta época, supongo.

Como veis opiniones para todos los gustos. Una cosa está clara y es que la tan traída Época Dorada suscita opiniones y sentimientos para todos los gustos. Aunque es curioso como hay títulos que son nombrados por casi todos. La Época Dorada del Soft en España es merecedora de estudio y debe ser tomada como lo que fue… ¿Y tú? ¿Cómo la recuerdas?