ridge-racer-unbounded-2

Hace un mes Namco Bandai nos invitó a sus oficinas para probar Ridge Racer Unbounded. Ir a las oficinas de Namco Bandai en transporte público es como la Odisea pero sin dioses, sin seres mitológicos y sin Homero. Vamos, es una aventura larga y aburrida. Pero hoy toca hablar del juego de conducción de Bugbear, responsables de la saga FlatOut, no de viajes homéricos.

Antes que nada tengo que confesaros que nunca he sido de Ridge Racer. Nunca me ha gustado su estilo de conducción. No es que tenga un problema con los juegos de conducción arcade, amo Blur, amo Project Gotham Racing, amo Pure y amo a muchos más. En el caso de Ridge Racer Unbounded la conducción es bastante diferente a la saga y eso a mí me gustó, no sé si lo hará tanto a los fans. Bugbear ha tomado de referencia otros juegos del género actuales. Es una renovación que se nota nada más coger el mando.

La conducción es muy sencilla y está basada en los derrapes irreales, el turbo, las colisiones a gran velocidad y los atajos. Es fácil acostumbrarse a la forma de jugar. Para tomar las curvas con velocidad, hay que derrapar con antelación para entrar totalmente cruzado, un poco al estilo Sega Rally (por cierto, ellos mismos desarrollaron la versión de PSP de Sega Rally Revo). Con esos derrapes cargamos el turbo que podemos aprovechar en las rectas. Otra forma de cargar el turbo es dando grandes saltos, una constante en una carrera de Unbounded. No hay mucho más misterio. Respecto a los circuitos pudimos probar varios, todo en entorno urbano, muy sencillos, bastante anchos y con unos atajos muy pequeños. Respecto a los vehículos, todos son modelos ficticios basados en coches reales. Probamos dos, uno de ellos si tenía un estilo de conducción más parecido a los Ridge Racer clásicos, un estilo de conducción más exigente.

La presentación corrió a cargo de Joonas Laakso, productor del estudio finlandés, que parecía Kazuya antes de sufrir vigorexia, recordad que estábamos en las oficinas de Namco Bandai. Se organizó un torneo en el que nos enfrentamos todos los periodistas, bloggers y gente de mal vivir allí congregados. Así que echamos varias partidas en multijugador que fueron bastante divertidas. Sobre todo porque los coches pueden ser destruidos por otros, a lo Burnout y sus takedown.

Uno de los aspectos más interesantes es el editor de circuitos. Al no ser una características muy habitual lo probamos con mucho interés. El uso del editor es muy sencillo, en él manejamos las piezas del circuito como si fuera una scalextric con módulos prefijados y que no ofrece demasiada libertad. Una forma de hacer un circuito en poco tiempo. Pero lo verdaderamente interesante está en la edición avanzada, donde podremos añadirle objetos, loopings y otros elementos para darle nuestro toque más creativo. Desgraciadamente solamente probamos la básica que era muy sencilla de usar pero también bastante limitada. La edición avanzada nos la enseñó Laakso y prometía ofrecer muchas más posibilidades.

Ridge Racer Unbounded no es un Ridge Racer al uso. Es una mezcla de otros juegos de conducción arcade: Burnout, Need for Speed o Split Second. Pese a que toma elementos de todos, el conjunto parece falto de carisma. Es divertido pero no parece que estará a la altura de los más grandes del género. El día 2 de marzo, que es el día de lanzamiento del juego en España, saldremos de toda duda.