Poco a poco vamos despiezando las novedades que acompañan al lanzamiento de PS Vita en febrero. Pero, para desgracia de todos, no todas las noticias podían ser tan halagüeñas. La última nueva no sorprende, aunque confirma nuestros peores temores: las tarjetas de memoria para la portátil de Sony costarán, como mínimo, 44,99 dólares, lo que al cambio sería poco más de 33 euros.

Dicha noticia ha sido difundida por la cadena de tiendas especializadas en videojuegos, GameStop. La empresa americana, que ya ha publicado el coste de cada una, cifra los modelos de tarjetas de memoria con los siguientes precios: modelo de 8GB costará 44,99 dólares; su hermano mayor de 16GB sube, 69,99 dólares (unos 52 euros) y la de mayor capacidad, 32GB, 119,99 dólares, 90 euros ni más ni menos.

Además, ciertos juegos -como el esperado Uncharted: Golden Abyss- requerirán que dispongamos de dicho dispositivo, así que la compra no es tal opcional como uno podría plantearse al principio. Cierto es que estos precios corresponden a las tarjetas de memoria que fabrica y distribuye Sony; nada se ha dicho de que otras firmas presenten en un futuro, como es de esperar, otras alternativas de almacenamiento más asequibles, véase Scandisk, Kingston, etc.

Con todo, Sony lo va a conseguir una vez más y va a hacer desembolsar a los usuarios 300 euros como mínimo para jugar a PS Vita -250 o 300 euros, según sea WiFi o WiFi/3G- con un blockbuster del catálogo de inicio -entre los 50 y 60 euros- más la tarjeta de memoria -mínimo 30 euros-… Echad cuentas.