Saludos, lectores de Gamikia y gente que entró aquí por error buscando en Google “muñecas hinchables de Carmen de Mairena” y que a buen seguro contribuirá a aumentar nuestro porcentaje de rebote en Analytics. Bienvenidos a la segunda entrega de nuestra Antología de cutre-ports, donde nuestras candorosas ilusiones infantiles se van por el bote sifónico del sucio retrete del desengaño y donde toda castaña pilonga con un título célebre tiene su asiento.

"Sella un pacto conmigo y te haré un cutre-port."

“Sella un pacto conmigo y te haré un cutre-port.”

Hoy os tenemos preparada una cuidadísima selección de broza camuflada de aquellos juegos que siempre conocimos y amamos. Una vez más, no son todos los que están ni están todos los que son, pero confío en que será de vuestro agrado. Comencemos el descenso al infierno. No deis comer a los koalas (sí, en mi infierno hay koalas).

Golden Axe

Versión que mola:

Arcade

Devuélvanme el dinero:

Sega Master System

Me duele admitirlo, pues la Master System es una consola a la que tengo un cariño especial y creo que está infravalorada hasta niveles criminales, pero es que su versión de Golden Axe tiene fallos imperdonables.

"Parkour con Dragones", lo último de George R. R. Martin

“Parkour con Dragones”, lo último de George R. R. Martin

En el capítulo anterior hablábamos de lo desastroso que era el hecho de que la versión de SNES de Final Fight no tuviese un modo de dos jugadores, ¿verdad? Pues la versión de Master System de Golden Axe tampoco tiene. O sea, un hack and slash cuyo mayor aliciente era la posibilidad de echarse una partida con un colega para intercambiar insultos y codazos, versionado sin multijugador, con un par. Para ser sincero, me inquieta pensar en qué le pasó por la cabeza a Sega cuando concibió este cutre-port.

El público objetivo de Golden Axe, según Sega.

El público objetivo de Golden Axe, según Sega.

Y aún hay más: no podemos elegir personaje, siendo Ax Battler (también conocido como Tarik) nuestra única opción. Pero… ¡Hey, que nadie se alarme! Al principio del juego podemos elegir la magia elemental que queremos usar, entre tierra, fuego y trueno, en un intento de Sega por suplir la ausencia de Gillius y Tyris de alguna forma. ¡Oh, sí, muy bueno, casi ni los echamos en falta!

"Así les daba yo... ¡Huy, perdona!"

“Así les daba yo… ¡Huy, perdona!”

Si a esto le sumamos que nuestro entrañable Conan-exploitator se mueve de una forma tan brusca e imprecisa que a veces alinearse con un enemigo para darle lo suyo es casi una lotería, tenemos un juego decepcionante, insatisfactorio, que encima ha de cargar con la pesada losa de su buen nombre y la magnífica versión para Mega Drive, aparecida bastante tiempo antes.

"Problem?"

“Problem?”

Altered Beast

Versión que mola:

Arcade

Vale, ¿quién ha sido el gracioso?

Nintendo Entertainment System

Soy consciente de que más de uno se habrá quedado como el que se tragó el cazo con esto. ¿Juegos de Sega? ¿En mi NES? Yo mismo lo descubrí hace poco, pero, en efecto, ha ocurrido más veces de las que pudiera pensarse.

Otra cosa es si debió ocurrir o no.

Otra cosa es si debió ocurrir o no.

 

Aunque la mayor parte de los juegos de Sega que dieron con sus huesos en la NES lo hicieron de la mano de Tengen, esta vez los responsables del despropósito son los chicos de la ignota y no muy prolífica Asmik, que hicieron una conversión sui generis de este clásico de Sega, que conoció muchas otras conversiones caseras de calidad discutible, con la excepción de la excelente versión de Mega Drive.

¿Cómo se llama cuando te da el Síndrome de Stendhal, pero al revés?

¿Cómo se llama cuando te da el Síndrome de Stendhal, pero al revés?

Altered Beast para NES se juega más bien mal. El control responde regular, pero lo que es de garrote vil es la programación de colisiones, posiblemente obra de un macaco rhesus bajo tres niveles de subcontratación. El tamaño del área de impacto del protagonista es más grande que éste, las rutinas letales de nuestros ataques están tan mal hechas que a menudo veremos cómo los enemigos se van de rositas después de que les hayamos dado una buena patada en los morros (los ataques aéreos son especialmente inútiles en este sentido) y realizar un salto hacia adelante o hacia atrás es poco menos que imposible.

Los demonios deben seguir una dieta rica en proteínas, a base de licántropos ciclados.

Los demonios deben seguir una dieta rica en proteínas, a base de licántropos ciclados.

Pero esto no acaba aquí: los gráficos de este cutre-port son el mayor despropósito visual que se ha clavado en mis retinas en los últimos años. Paletas de colores horribles, sprites enanos y pésimamente animados… Que esa es otra, si el diseño del protagonista parece una labor de ganchillo de tu prima Eufemia, la de las 12 dioptrías por ojo, hay enemigos que parecen sacados de los engendros más cutres de Atari 2600. Vamos, que si desde el punto de vista del control Altered Beast deja bastante que desear, la impresión estética que causa en el usuario es desoladora.

Aunque a lo mejor ya deberíamos estar curados de espantos.

Aunque a lo mejor ya deberíamos estar curados de espantos.

Virtua Fighter 2

Versión que mola

Arcade

El día de la marmota

Mega Drive

Con paciencia y saliva se la metió el elefante a la hormiga. En 1996, Sega consiguió meter nada menos que Virtua Fighter 2 en su ya crepuscular Mega Drive / Genesis, no sé si con paciencia y saliva, pero sí con cemento; el que usaron algunos para maquillarse la mañana del día en que se les ocurrió semejante dislate.

Y además fomenta la violencia de género, número y caso.

Y además fomenta la violencia de género, número y caso.

Vaya por delante que ni Virtua Fighter ni Tekken han sido nunca santos de mi devoción, ni siquiera en aquellos primeros años de la generación Saturn / PlayStation / Nintendo 64, en la que quien más quien menos nos hacíamos pajillas con los gráficos en tresdé y los polígonos-por-segundo (unidad de medida comparable en sandez al campo-de-fútbol). Y claro, si el Virtua Fighter 2 original ya me dejaba frío, esta versión hecha a mordiscos, mal adaptada a 2D, merced a un sistema de juego que da muy poco ídem cuando te mueves en un solo plano, y metida con calzador en una Mega Drive, me deja directamente con cara de Edward Cullen.

"DERP!"

“DERP!”

Virtua Fighter 2 Genesis, título completo del invento, lo tiene todo para triunfar. Gráficamente es mediocre tirando a malo, con un diseño de personajes que, en su empeño por ser fiel a los modelos poligonales de la versión original o la versión de Saturn, resulta feo e impersonal. Pero en realidad eso tampoco sería tan grave, si no fuera porque la pésima presentación visual es sólo la punta del iceberg. Para empezar, todos los personajes son extremadamente lentos y torpes, algo imperdonable en un juego de lucha en 2D. Luego, la escasa variedad de golpes por personaje tampoco sería para tirarse de los pelos, si no fuese porque todos los personajes se mueven casi igual. Sí, realmente importa muy poco qué personaje elijas, ya que todos tienen el mismo número de técnicas posibles y éstas son encima casi iguales en todos los casos.

Una de ellas: la bio-danza de la Madre Tierra para bendecir el tofu.

Una de ellas: la bio-danza de la Madre Tierra para bendecir el tofu.

Pero el disparate no termina aquí: el orden en que se suceden los combates en el modo Arcade es siempre el mismo, o al menos lo ha sido durante las varias partidas que he jugado para documentarme y hacer capturas de pantalla. Espero que se trate de pura mala suerte o de un fallo del emulador en el que he probado el juego, porque de no ser así estaríamos ante un juego en el que no sólo todos los personajes son casi idénticos entre sí, sino que encima libran siempre los mismos combates en el mismo orden, con lo que, a efectos prácticos, juegas la misma partida una, otra, otra y otra vez, en una inquietante espiral de déjà vu que se prolonga hasta que apagas la consola. Horripilante, ¿no créeis?

"Tu chi me suena, ¿vienes mucho por aquí?"

“Tu chi me suena, ¿vienes mucho por aquí?”

En cualquier caso, y resumiendo: pocos golpes, pocos personajes, casi todos iguales, todos muy torpes y todos muy feos. De guillotina, como mínimo.

Street Fighter II

Versión que mola

Arcade

Pisapapeles de diseño

Sega Master System

Intentaré resumir la historia porque probablemente la mayoría de vosotros ya os la sepáis: Tec Toy es un fabricante de juguetes y electrónica de consumo de Brasil que cuentra entre sus méritos el de haber alargado la vida comercial de la Master System en este enorme país americano, más allá de su “muerte” en el resto de mercados del mundo y hasta hoy. Lo hizo fabricando y comercializando nuevos modelos de la consola y sacando a la luz su propia línea de juegos, todo ello bajo licencia de Sega y de sus licenciatarios, valga la redundancia. Muchos de estos juegos son juegos de Master System preexistentes pero con un espantoso rediseño de sprites para adaptarlos a los gustos que Tec Toy atribuye a su público objetivo. Para que os hagáis una idea, hay un juego del Chapulín Colorado para Master System, que toma como base Ghost House, además de varios “fusilamientos” del grandioso Psycho Fox, cada cual más merecedor de ser quemado en una pira. Todo ello, sorprendentemente, con la bendición urbi et orbe de Sega y los papeles en regla, o al menos no he tenido nunca noticias de lo contrario.

El elenco de luchadores es extraño, cuando menos.

El elenco de luchadores es extraño, cuando menos.

Entrando en materia, Street Fighter II para Master System es un bodrio. Con bastante mérito desde el punto de vista técnico y estético, pero un pestiño de dimensiones gargantuescas. Le pasa un poco lo que a la versión de Spectrum: como demo técnica podría pasar, pero como juego… A ver, os lo explico. O lo intento, por lo menos.

Decir que el control de este Street Fighter II es malo es un eufemismo: responde cuando le sale del mismísimo cimbel, así de claro. Va por libre; se considera mayor de edad y vive su vida como le peta. ¿Que me has dicho que dé una patada? No, mira, es que no me apetece, que es domingo. Y sí, he visto el comando “abajo, diagonal, adelante, botón 1” que me acabas de meter, pero el Hadouken me ha dicho que ha salido a por tabaco, que ahora vuelve, pero bueno, tú te apañas con un puñetacito tonto al aire, ¿no?

La CPU podrá hartarse de hacer movimientos especiales y tú te hartarás de intentarlo.

La CPU podrá hartarse de hacer movimientos especiales y tú te hartarás de intentarlo.

Las tan traídas y llevadas rutinas de colisión, de las que tanto me gusta hablar, van también a su bola. Oye, mira, que he pensado que ese golpe bajo que acabas de dar, va a ser uno alto, que ahora mismo me viene mejor. ¿Que el adversario se estaba cubriendo de pie y se lo ha fumao? Vaya, qué exquisto nos ha salido el niño, hay que ver. ¡Ah! Y perdona que una de cada tres patadas voladoras no acierten aunque el rival tenga la guardia abierta y le metas la pata hasta el corvejón, pero es que… Anda, anda, deja ya de protestar, encima de que somos buenas contigo… ¿O no has visto esa patada que has dado a cuatro metros del adversario y ha impactado porque sí? Si es que sois todos iguales, ¿eh? Sólo veis lo malo. Desagradecidos, eso es lo que sois.

Nótese a dónde va el puño y dónde ha impactado.

Nótese a dónde va el puño y dónde ha impactado.

Y otro fallo que he detectado y que me gustaría mencionar: en ocasiones das o recibes golpes que no restan energía. Sí, ves que impactan, pero la barra ni se menea. Pero esta clase de meteduras de gamba tienen un lado positivo: que no te hace ni puñetera falta inventarte un comentario satírico, sarcástico ni hiriente al respecto; se lo puedes dejar a esa vocecita que suena en la cabeza del lector cuando piensa cosas mientras lee.

Luego le pasaremos la factura de esta radiografía. A título informativo, claro.

Luego le pasaremos la factura de esta radiografía. A título informativo, claro.

Y hasta aquí la segunda entrega de nuestra cuidadísima selección de flores de la morralla de los ingenios de la corte. Evidentemente, el tema da para mucho más, aunque a mí, individuo de natural no muy avispado y últimamente, encima, muy estresado y privado de sueño, se me empiezan a agotar las ideas. Justo debajo de este texto podéis añadir vuestros comentarios. Es fácil, barato, participativo, dospuntocero y además no compromete. ¿Qué otras versiones infames de grandes y no tan grandes juegos merecerían aparecer en nuestra antología? Espero con ansia vuestras respuestas.

Y mi más sincero agradecimiento a la gente del foro de Fase Bonus, por echarme un capote y darme un buen puñado de buenas ideas.