Si en un evento dedicado por entero al mundo del videojuego se dejaran de lado los orígenes, para mí perdería sentido. Estoy hablando por supuesto del Gamefest que ha tenido lugar este fin de semana y en el cual hemos podido encontrar un trocito de un clásico en esto del retrogaming ,el RetroMadrid FEST, que se viene celebrando con bastante éxito desde el 2004. Según parece este año no contaremos con un evento independiente, alargándose hasta 2012 el volver a ver a estos maestros en su sede habitual, El Matadero.

##Menos da una piedra…

Eso es lo que algunos pensamos al enterarnos que al menos sí estarían presentes en la segunda edición de la feria madrileña de videojuegos, con unos muy bien aprovechados 500 m2. Recordad que el festival original lo organizaban en su mayor parte AUMAP (Asociación de Usuarios de Máquinas Arcade y Pinballs) y AUIC (Asociación de Usuarios de Informática Clásica), cada una con sus propios eventos y máquinas.

AUMAP nos trajo bastantes pinballs con campeonatos y torneos. En cuanto a recreativas podíamos encontrar una gran variedad de éstas y por supuesto podíamos probarlas, recordando qué se sentía en aquellos maravillosos salones de juego. Me llamó la atención el sorteo que te permitía sólo por un euro llevarte una auténtica máquina recreativa a casa. ¿Adivináis quién se lo llevo? Exacto, no fui yo.

Por supuesto también nos trajeron una generosa exposición de máquinas: Game&Watch, consolas portátiles, distintos modelos de Commodore, consolas clásicas, los primeros ordenadores… En fin, todo un despliegue de amor retro que hizo las delicias de los más nostálgicos del lugar, ya que incluso se nos permitía probar algunos de estos aparatos. A crear esa atmósfera de añoranza y solera también ayudaría una selección de portadas de juegos en forma de carteles promocionales enmarcados como obras de arte (lo son, no cabe duda) expuestas en esta zona. Tan sólo decir que volver a ver alguna de esas portadas ilustradas por maestros como Rollo, Ciruelo o Azpiri, me hicieron soltar alguna lagrimita. Soy un romántico.

En lo tocante a AUIC nos encontramos con una zona dedicada al desarrollo de nuevos proyectos para plataformas clásicas e incluso más concursos sobre conocimientos de videojuegos e informática. También encontramos una zona con taller donde aprenderemos como reparar y conservar mejor nuestras increíbles pero viejas máquinas, todo un detalle.

Una de las zonas que más éxito tuvo fue la que permitía al visitante disfrutar holgadamente de sistemas clásicos como Spectrum, Amstrad, Commodore o MSX. Un detalle que me gustó es que siempre había algún gamer madurito por ahí para explicar a los más jóvenes en qué consistía o como se jugaba a estas obras de arte del entretenimiento electrónico. Era curioso ver a chicos y chicas de unos 14 o 15 años jugando a aventuras conversacionales que corrían en un Spectrum. Entrañable.

##Las actividades: para todos los gustos.

Aparte de los ya mencionados concursos, torneos y exposiciones la organización se volcó con el evento, preparando ponencias, mesas redondas o conferencias de todo tipo y de gran calidad, siempre girando en torno al añejo mundo del retro.

El jueves pudimos ver interesantes charlas, destacando la que versaba sobre la evolución del sector en España. Para el viernes prepararon otras, Breve historia de las consolas y La vida en 8 bits, aparte de un increíble concierto Bits & Baudios que me puso los pelos como escarpias.

El sábado sin embargo cocinaron platos más suculentos, como la mesa redonda donde participaron amigos y profesionales como José Manuel “Spidey” o Paco Suarez (coautor de “La Pulga”), con el tema Años 80, la revolución de la industria del videojuego. Impagable es la palabra que más se le aproxima. También para ese día dejaron The Legend of Zelda, la conferencia y la presentación del documental The Gamer Inside con sus creadores. Todo un alarde de buen gusto y pasión por el videojuego.

El domingo nos trajo una ponencia (La historia de los videojuegos en España) y dos conferencias (Detrás de los muros de La Abadía del Crimen y Pasado y presente del videojuego en español), así como una divertida charla (Mario, del andamio a las 3D: quién te ha visto y quién te ve). Como veis nada se dejó al azar y todos y cada uno de los días aportó algo grande.

Sin duda, otro de los aspectos más interesantes del evento fue que se habilitó un punto limpio donde entregar tus máquinas inservibles, tanto consola como ordenador, para su correcto reciclaje ofreciendo al usuario a cambio un regalo. Hablando de obsequios, también se incluyeron tiendas donde el retro-adicto podía comprar auténticas delicatessen como camisetas, muñecos y detalles varios siempre en torno a los videojuegos más clásicos. Curioso, a la par que doloroso, ya que no fuimos pocos los que invertimos en alguna de esas obras de arte…

Una de las múltiples láminas expuestas

Y lo cierto es que poco más que añadir. Fue un auténtico deleite el volver a recordar algunos de esos juegos y ver a chicos muy jóvenes interesarse por Los Clásicos. Pero no tanto como las charlas que se originaban entre todos los que por allí pasábamos con integrantes de AUIC, AUMAP, periodistas, usuarios y frikis varios, contando batallitas y anécdotas a la vez que adquiríamos conocimientos.

Ahora viene lo malo: tendremos que esperar a mayo de 2012 para volver a encontrarnos con estos amigos. Realmente no es que sea malo, pero es que cada día somos más los que no podemos esperar para volver a vivir el pasado. Sé que lo digo mucho, pero es necesario conocer los clásicos para amar el presente.