Finalmente no pudo haber paz. Pese a los intentos de Mojang, la compañía detrás de Minecraft, de arreglar la disputa sobre el nombre ‘Scrolls‘, su nuevo juego, con varias dosis de “buenrrollismo”, los abogados de Bethesda han decidido llevarlos a juicio.

Estos aseguran que el nuevo trabajo de Mojang viola la marca registrada The Elder Scrolls. Por su parte, el líder de Mojang, Notch, mantiene que es imposible que el consumidor confunda ambos títulos.

De hecho, e intentado restarle importancia, retó a una partida a Quake 3 a la gente de Bethesda para decidir si podían seguir usando o no dicho nombre (partida que nunca llegó a producirse).

Aunque aún no hay imágenes de Scrolls, las similitudes con Skyrim u otro juego de la saga de Bethesda son nulas más allá de la ambientación medieval, basando su desarrollo en combates al estilo de los juegos de cartas.