Que Activision Blizzard nada en la abundancia no es noticia y que, en parte, es gracias a Call of Duty tampoco lo es; no obstante, hoy traemos datos frescos de lo que realmente supone económicamente la franquicia. Los datos los ha facilitado la compañía en el Analyst Day y se han centrado en el contenido descargable. Activision Blizzard consiguió 1.700 millones de dólares en un periodo de un año que acabó en junio y solamente dentro de las ventas de contenido digital.

Eso significa un incremento del 22% respecto al año anterior cuando consiguieron 1.400 millones de dólares y del 41% respecto a hace dos años con 1.200 millones de dólares. La audienza de jugadores online de la compañía está entre 30 y 40 millones. Un poco más de la mitad lo representan los jugadores de Call of Duty, aproximadamente 20 millones. El 15 millón restantes lo ocupan los usuarios de juegos de Blizzard como Diablo, World of Warcraft o Starcraft.

Estos resultados son tan positivos gracias a las ventas de los DLCs de Call of Duty: Black Ops. Consiguieron en total 18 millones de ventas, una barbaridad si tenemos en cuenta que del juego se vendieron 23 millones de copias. También hay que tener en cuenta que Black Ops ha tenido 4 DLCs diferentes y hay mucha gente que no ha comprado ninguno de estos contenidos pero también hay muchos fans que lo habrá comprarado todo. El balance, aún así, no deja de ser sorprendente. Además ha ido creciendo con cada entrega, teniendo en cuenta que Modern Warfare 2 consiguió vender 11 millones de DLCs por 19 millones de juegos en formato físico y en World at War 9 millones de DLCs y otros 9 millones de juegos.

El futuro se presenta halagüeño para Activision Blizzard respecto a la saga Call of Duty, al menos. Las reservas de Modern Warfare 3 ya han superado a las del año pasado con Black Ops. Eric Hirschberg, Activision Publishing CEO, cree que esta subida se debe a que la base de consolas PS3 y Xbox 360 se ha incrementado un 20%.