Es curioso como al pensar en Satan se me vienen varias cosas a la cabeza. La primera de ellas es la leyenda negra que rondaba al juego: varias madres acusaban al juego de inducir a sus hijos a ritos satánicos e incluso se hablaba de maldiciones varias si lo terminabas y no acababas con el mismísimo Satanás, todo cuernos él. La segunda, la polémica que se montó en torno a la cara A del juego y su parecido al clásico Black Tiger (Capcom, 1987), que ahora comentaremos. Y el tercer recuerdo es lo grandísima que es esta producción de Dinamic pese a sus limitaciones y a que corría el año 1990, ya en plena decadencia de la industria española. La Edad de Oro del software español había llegado a su fin. Pero vamos por partes…

Para los más noveles y resumiendo mucho, la compañía se forjó gracias a los sueños de tres hermanos con muchas ilusiones y mejores ideas. Nacho, Pablo y Víctor Ruíz comienzan sus brillantes carreras con Yenght y Artist, pero son más conocidos por obras como Army Moves, AMC, After the War, Abu-Simbel, Saimazoon, Freddy Hardest, Turbo Girl, Capitán Sevilla… La lista es interminable tanto por calidad como por cantidad y os puedo asegurar que no será la última vez que se hable de una obra de Dinamic en Retro Gamikia.

En cuanto al juego en sí (luego hablaremos de sus trifulcas legales), hemos de destacar que, una vez más y como ocurría con Gonzzalezz y tantos, nos encontramos un 2×1. El juego contaba con dos cargas totalmente diferenciadas y de temática muy distinta, casi pudiendo hablar de dos juegos en uno.

El primer gameplay nos transportaba a una serie de cavernas llenas de enemigos y de columnas. Era gracias a estas columnas por lo que podíamos movernos por el extenso mapeado, agarrándonos a ellas y escalando, saltando de una a otra. En estas fases, nuestra arma eran unos cuchillos que podíamos arrojar a nuestros rivales, dando una apariencia casi de shoot´em up lateral.

Era realmente una dura prueba para nuestros reflejos y habilidades, ya que no era precisamente una aventura sencilla. Gran cantidad de enemigos, laberínticos niveles y algunos final boss nos hacían sudar la gota gorda antes de pasar al siguiente nivel.

Satan (primera parte) Amiga

En cuanto al segundo sistema de juego (la cara B de la cinta, podríamos decir) hay que reconocer que nada tenía que ver con lo citado anteriormente. De libertad exploradora y enemigos varios, pasamos a un único nivel con un solo enemigo, eso sí, se trataba del mismísimo Satán.

Si contempláis la carátula del juego podréis apreciar una transformación de nuestro protagonista, que pasa de ser un Madmartigan (Willow, Ron Howard, 1988) al Moisés viejuno (Los diez mandamientos, Cecil B. Demille, 1956), es decir, de un bárbaro salvaje y ágil a un anciano mago de grandes poderes. Lo cierto es que luego en la práctica nuestro poderoso hechicero recurrirá al siempre útil método de persuasión del hacha y el escudo, pero pudiendo comprar varios ítems más en una pintoresca tienda.

Satan (primera parte) Spectrum

Mención especial para la tarjeta de teletransporte, que te llevaba al sitio donde previamente la hubieras dejado. Terriblemente útil para las retiradas, muy comunes en nuestro desigual enfrentamiento con el Señor de las Tinieblas. Debíamos acabar con él hasta en siete ocasiones con otras tantas transformaciones. Este gameplay guarda ciertas similitudes con Ghost and Goblins, otro clásico de Capcom. Siempre me ha recordado a los enfrentamientos de Sir Arthur contra la gárgola Firebrand e incluso alguna transformación de Satán os recordará a otros enemigos de la serie. Curioso que Capcom no lo pensara también para su affaire judicial…

Ya que hablamos de ello, y volviendo al tema de Capcom vs Dinamic, la compañía española reconoció su influencia pero también advirtió que no era una copia literal y que incluso tenía dos sistemas de juego distintos. Black Tiger es todo un clásico japonés y Satán lo es para la historia ibérica del soft. Aun recuerdo las noticias, tanto en Micro Hobby como en Micro Manía, hablando de tribunales, sanciones y demás zarandajas, que finalmente no llegaron a ningún lado y se quedaron en agua de borrajas.

Satán fue casi con seguridad el mayor éxito de la compañía en su primera etapa (esa es otra historia). Sin duda, al comparar versiones, como siempre las de Amiga y Atari ST salen ganando sin posible confrontación, pero sería injusto no decir una vez más que todas las versiones exprimían al máximo las posibilidades de cada máquina. Yo lo pude disfrutar en Spectrum y fue una delicia. Casi con seguridad la peor de las versiones fuese la de PC IBM al usar gráficos EGA (Enhanced Graphics Adapter) su especificación estándar, que aunque superior a CGA (Color Graphics Adapter) era muy inferior a VGA (Video Graphics Adapter) en amplitud de colores y resolución. El juego se lanzó para Spectrum, Amstrad, MSX, Commodore 64, Atari ST, Amiga y PC compatibles.

Satan (Segunda parte) PC IBM

¿Qué más se puede decir de Satán? Tan sólo animaros a probarlo, porque seguro sois muchos los que aun no lo conocéis. Para los que lo recuerdan, formando parte de su curriculum de gamer, os pido que lo desempolvéis una vez más y lo volváis a disfrutar, recreándoos en su gran portada diseñada por el mismísimo Luis Rollo y os olvidéis de su insulsa escena final (poco más que una frase). Yo lo he vuelto a hacer y es increíble lo bien que ha envejecido este (con todos mis respetos) viejo diablo cornudo.