Red Dead Revolver es un _shooter_ en tercera persona ambientado en el _farwest_ más decadente y totalmente falto de romanticismo. Bebe descaradamente del Spaghetti Western distanciándose de los clásicos americanos. Al final fue Rockstar Games su padrino (desarrollado por Rockstar San Diego) la idea pertenecía a Capcom, quien lo enseñó incluso en varias ferias del sector en 2003. Pero finalmente el proyecto empezó a perder fuerza según parece por la fría acogida que había tenido el titulo. Rockstar decidió comprar el trabajo y darle un giro (argumental, jugable y visual), lanzando un producto de gran calidad aunque discreto éxito comercial. El juego fue lanzado en Norteamérica el 4 de mayo de 2004 para PS2 y Xbox y vendió 1,5 millones de copias.

El juego nos sitúa en algún momento de 1880 en una zona ficticia del lejano Oeste americano y cuenta la historia de Red Harlow, buscando venganza contra el asesino de sus padres. Un indio enseñará a Red como hay que vivir en un mundo tan duro y tan cruel como el _far west_ americano, convirtiéndose finalmente en caza-recompensas. El resto lo podéis imaginar: Venganza y balas, muchas balas.

Uno de los puntos fuertes del juego es la ambientación de _Spaghetti western_: el oeste es sucio, oscuro y crudo. Todo es un tributo al cine de Clint Eastwood, Lee van Cleef, “El bueno, el feo y el malo” (Sergio Leone, 1966), etc, desde los diálogos, los menús, la iconografía, la ambientación, la letra, la música, todo. Lejos quedan las influencias de actores como John Wayne o films como Rio Bravo (Howard Hawks, 1959). Lejos quedan los _saloon_ glamurosos, los indios higiénicamente capaces y los bailes con banjos y violines. Aquí hay polvo, sangre y mala uva.

Ya metidos en el juego la historia se nos va narrando con el propio motor gráfico (incluyendo efectos de “ruido” y suciedad como si fuese un rollo de película de 8mm). Presenta personajes muy buenos con una estética muy cuidada y más si tenemos en cuenta la máquina en la que corría y la cantidad de detalles y objetos en pantalla. Excelente la recreación de este mundo, con una puesta en escena más que digna y bastante detallada como suele hacer Rockstar. Tenemos puestas de sol, praderas, pueblos fantasmas, polvo, animales (algo acartonados), sombras en tiempo real, humo, ríos, trenes, etc. Con un efecto o filtro de desenfoque para dar más profundidad a unos escenarios que quizá no sean todo lo explorables que quisiéramos. Recordad que en esta primera entrega no estamos hablando de un GTA en el Oeste como ocurrió con su segunda parte. Es más un _shooter_ tipo Stranglehold, Max Payne, etc., de ahí que no haya escenarios para inspeccionar.

La música rinde homenaje a grandes del genero, usando piezas compuestas por genios como Morricone que no fueron usadas en ningún film;: distintos registros para diferentes situaciones todas de gran calidad. Quizá la peor parte se la llevaran las acartonadas animaciones (tanto de animales como de personajes) y el hecho de que el juego estuviera en perfecto inglés (aunque el doblaje e interpretación de los actores es fantástico) con unos FX en Dolby Sorround de quitarse el sombrero de vaquero. La duración estaba en torno a las 10 horas lo que para un shooter está más que correcto.

En cuanto al control bebe de otros juegos similares (Max Payne, también de Rockstar) usando los dos sticks analógicos (movimiento y apuntar) e incluso el llamado “tiempo bala” (aquí Dead Eye) para facilitar los tiroteos. Tiene un modo historia donde iremos desbloqueando contenido mediante puntuaciones y rangos para un modo multiplayer en el que podremos dar rienda suelta a nuestra vena duelista haciendo tragar plomo a varios jugadores. No confundir con el modo duelo dentro del modo historia que es el típico duelo uno contra uno.

Un gran juego que es considerado obra de culto aunque quizá ninguneado en el momento de su lanzamiento. Mucho más si tenemos en cuenta que su sucesor ha corrido mejor suerte.

Red Dead Redemption es un sandbox (“un GTA ambientado en el Oeste“) que aunque sigue con la saga Red Dead poco tiene que ver con la primera entrega: La historia transcurre en 1911 en una zona ficticia del Oeste americano (como la primera parte) y nos cuenta la historia de un forajido coaccionado para que se ponga del lado de la ley, John Marston.

Parte del éxito que ha tenido RDR se debe a que Rockstar ha aumentado la vida de su producto lanzando varios DLC de gran calidad creando una gran comunidad de jugadores, ya que las ventas han acompañado desde el principio (más de ocho millones de unidades vendidas entre PS3 y Xbox 360). Ya desde antes de su lanzamiento el juego ha gozado del apoyo de la critica y de los usuarios.

RDR es un sandbox con libertad para interactuar, explorar, cazar, encontrar tesoros, apostar, trabajar, trapichear… Lógicamente aquí no tenemos coches como en GTA así que tiramos de caballo, carruajes y similares. A modo de curiosidad, señalar que no podemos nadar.

También tenemos un sistema de moral o renombre parecido al de Fable por el cual se rigen las relaciones que tendremos con los lugareños y con los maleantes. Estas características suben como consecuencia de nuestras acciones (eres bueno/eres malo) marcando la forma de ganarnos la vida, bien del lado de la ley o al margen. Existe un sistema de “SE BUSCA” también sacado de GTA aunque adaptado. Al no existir la radio o los teléfonos móviles si llevamos a cabo un acto malvado hemos de tener cuidado de no tener testigos que asustados llevaran la información al sheriff a no ser que los sobornemos… o acabemos con ellos. Nuestra fama influye también en esto. Si pese a todo no podemos escapar de la persecución de la ley (hasta que se calme todo un poco) saldremos de la cárcel previo pago de la multa y de no tener fondos suficientes nos harán cumplir “servicios sociales”. La deuda estará ahí hasta que seamos capaces de pagarla tanto si nos cogen como si no.

En cuanto al sistema de disparo el amigo Marston tiene la capacidad de cubrirse, avanzar parapetándose, apuntar … todo ello con un arsenal típico de la época y que recupera el “Dead-Eye” de su antecesor.

Aparte del modo Historia Red Dead Redemption tiene un multijugador para 16 jugadores en el que puedes ir desbloqueando nuevas armas, equipamiento y nuevos personajes. El modo libre incluye partidas de ocho jugadores por cada bando mientras que el modo competitivo, que comienza con la típica pose en duelo (uno frente al otro), incluye partidas de bandas por equipos, tiroteos de todos contra todos y “coger la bolsa” (que tambié incluye tres modalidades de juego distintas). El multijugador nos hace ver hasta que punto Rockstar ha cuidado su juego, aumentando realmente su duración y siendo realmente divertido.

La música es increíblemente buena y cambia según la situación en el juego. También tenemos unos increíbles FX: desde el canto de los pajaros al relinchar y trotar de los caballos por los caminos con un comportamiento increíblemente realista (bugs aparte). El doblaje de los actores es simplemente genial. Viendo todos y cada uno de los apartados, no me extraña que algunos medios describieran al juego como “una proeza”.

El multijugador es una orgía de balas y polvo.

Personalmente he de reconocer que RDR es un gran juego con detalles que me han resultado increíbles. Pero quizá peque de algo que en GTA se aprecia menos: “gracias” a su gran ambientación existen momentos “muertos” en el desarrollo del juego al desplazarnos grandes distancias entre una ciudad y otra. Como es normal en aquella época había menos ciudades, menos gente, menos vehículos y mucho espacio libre. Esto suena peor de lo que es ya que como he dicho hay escenarios muy bellos en los cuales es una delicia perderse, ver el atardecer, cazar, emboscar… Además existen situaciones aleatorias que atenúan esto: podemos sufrir el ataque de un animal salvaje, asaltar una diligencia, salvar a unos colonos, buscar tesoros…

Como digo esto es menos visible en GTA quizá por la posibilidad de cambiar de emisora de radio en nuestros desplazamientos o quizá por la cantidad de gente y coches que nos cruzamos. Aquí todo es mas primitivo y más vacío pero siempre sujeto a exigencias del guión.

Sabiendo esto aquí hallarás un gran juego diseñado para ir poco a poco y sin prisas. Lo único que realmente me ha molestado han sido las fases de ganadero y pastoreo que son parte de la trama y personalmente me cansan mucho. Punto y aparte merecen la cantidad de bugs que te puedes llegar a encontrar. Nada que afecte en sí al desarrollo del juego ni hasta el punto de tener que resetear la partida pero existen varios que claman al cielo (caballos que escalan paredes verticales, por ejemplo).

Son pequeños detalles que no ensombrecen un resultado final tan cuidado en otros aspectos como sus geniales DLC. Y es que, en resumidas cuentas, Red Dead Redemption es un juego enorme.